El Yin Yoga es un tipo diferente de Yoga. Practicarlo es perfecto para conservar las articulaciones con un funcionamiento perfecto y tener un envejecimiento ligero, digno y con más soltura en los movimientos.

Existen diversas tradiciones milenarias que analizaron que las personas tenemos una energía vital conocida como prana o chi. Cuando se creó el Yoga, los sabios que lo hicieron se percataron de que los animales realizaban algún tipo de Yoga también. De esta forma se generaron las asanas con las que se coordinan prana, cuerpo, alma y mente.

 

Características del Yin Yoga

  • Se conservan durante 2-5 minutos las asanas, consiguiendo que el cerebro permita que se relajen las fascias y el tejido conectivo. Por ello, existe un tipo de personas que consideran que el Yin Yoga es aburrido o muy lento.
  • No es necesario realizar un calentamiento antes de comenzar.
  • En lugar de trabajar los músculos, lo que se trabajan son las fascias y los tejidos conectivos, con lo cual es necesario que la musculatura se encuentre relajada siempre.
  • La rutina de asanas Yin es muy relajante, por lo que si se elige es estupenda para hacerla antes de dormir o cuando se tiene estrés o ansiedad.
  • Hacer Yin Yoga acondiciona al cuerpo para que sea más fácil sentarse de forma correcta sin tener molestias, siendo un ejercicio excelente para lograr el mayor rendimiento realizando meditación.

 

Teoría de los meridianos

Se ha visto, tanto desde el Yoga como desde la Acupuntura, que existen muchos meridianos en todo el cuerpo, a pesar de que no se pueden encontrar desde la ciencia.

La UNESCO reconoció el trabajo de un obispo sintoísta y científico que estudió durante 40 años la unión entre cuerpo y mente. En sus estudios reveló que existe un sistema de energía que se desplaza entre los tejidos conectivos. La energía pasa por los meridianos explicados en los antiguos textos que existen de acupuntura.

También existen otros estudios que explican que los sistemas del cuerpo estan conectados tanto por el tejido conectivo como por las fascias. Los movimientos del tejido conectivo crean, cada uno, señales bioeléctricas en la matriz extracelular que van a través de los meridianos por todo el cuerpo.

 

Yin y Yang

El Yin y el Yang es una manera de organizar el dualismo que existe en todos los aspectos en el cosmos.

 

En el plano del Yoga

  • El Yin es el tejido conectivo y las fascias: actividad relajada – frío.
  • El Yang es los músculos: actividad intensa – caliente.

 

Articulaciones flexibles en Yin Yoga

Cuando conservamos el tejido conectivo y las fascias flexibles, no importa la fuerza que tengamos porque sentiremos que nuestro cuerpo es ligero debido a que las articulaciones funcionan correctamente.

Hay que estar atentos en la conservación de las articulaciones, para así evitar la pérdida de movilidad y la debilitación de los huesos. Asimismo, se recomienda realizar ejercicio para evitar la aparición de osteoporosis. La práctica de ejercicio puede adaptarse individualmente en función de las necesidades de cada uno.

Repetir siempre la misma rutina de asanas con firmeza puede ser beneficioso, pero si se hace mal puede perjudicarnos en lugar de conseguir que el cuerpo sea más ligero.

 

Observaciones de la realización del Yin Yoga

 

Asanas del tipo Yin: donde se dobla el tronco hacia adelante

Al colocar la cabeza al mismo nivel que el corazón, enviamos sangre al cerebro y conseguimos relajar los músculos del corazón, con lo cual la presión sanguínea disminuye. De esta forma favorecemos la circulación de chi mediante los meridianos que están por la columna vertebral. Se trata de asanas que calman y relajan.

Se pueden realizar de dos formas, con la espalda flexionada o con la espalda recta. Si flexionamos la espalda, nos será más fácil la relajación de los tejidos conectivos.

 

Asanas del tipo Yang: donde se dobla el tronco hacia atrás

Cuando curvamos la columna, favorecemos la estimulación de los nervios y de los meridianos. Ese estímulo de la circulación de chi es revitalizante. Se trata de asanas que proporcionan energía.

Hay que prestar mucha atención a la hora y la temporada en que se realiza la práctica de las asanas.

Para cargar el cuerpo de vitalidad, son idóneas las posturas de carácter Yang por la mañana o en días fríos. Por otra parte, si lo que queremos es relajarnos, son apropiadas las posturas de carácter Yin por la tarde o noche y en días más cálidos.

Para aquellas personas que tienen una rutina más Yang, se recomienda que sus asanas sean más variadas. Por el contrario, para aquellas personas que tienen una rutina más de Yin, se recomienda que tengan menos asanas pero les dediquen más tiempo y les presten más atención a las asanas que elijan.

 

Respiración

Dependiendo de la asana que se elija, tiene una u otra consecuencia en la manera en la que se respira, pero lo más idóneo es tener una respiración normal. Individualmente, cada persona tiene que observar y localizar su ritmo sin exigencias. Es habitual caer en el error de aguantar la respiración en el momento en que se está practicando una asana que es difícil para nosotros, pero ese es un error que tenemos que evitar.

 

Sentarse de forma adecuada

Las personas que hacen Yoga, tendrían que anhelar ser capaces de sentarse adecuadamente, sobre todo si meditan todos los días o si trabajan sentados diariamente.

Es algo esencial para proporcionar el movimiento de chi con buen ritmo por el cuerpo. Además, sentarse de forma correcta media hora o más mientras meditamos en un estado de relajación intenso, hace que el cuerpo tenga la capacidad de corregir espontáneamente las tensiones que pueda tener en la columna vertebral o en los músculos.

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