De forma natural, los estudios están formados para que los estudiantes puedan realizar yoga pero, cuando empiezas a pensar en cómo trasladar el yoga al estudiante, pueden aparecer otras muchas opciones de sitios donde enseñar yoga.

Asimismo, ya que les estás guiando al yoga, es posible que sea la primera vez que lo prueban, debido a que algunas personas aún se sienten intimidados por las salas de yoga y les asuste.

Cuando eres un maestro de yoga principiante, es posible que esta sea una forma idónea de empezar a enseñar. Si no te importa hacer tu presentación y dar las clases de yoga, además de ser creativo, es posible que crees oportunidades de enseñanza teniendo conversaciones con amigos, con contactos de negocios y con líderes más cercanos.

Lugares donde enseñar yoga

Escuelas

Entre todas las opciones, encontramos preescolares, escuelas primarias, secundarias y universidades.

Todos los niños necesitan el yoga, independientemente de la edad que tengan, ya que suelen estar más estresados y cansados con el día a día.

Además, es complicado encontrar un momento del dia en el que pueda proponerse una clase en un barrio y también conseguir una buena participación.

Por ello, cuando se les muestra el yoga, no es necesario preocuparse de la programación porque los niños ya están en la escuela, así que solo tendrías que hablar con el director y presentarte.

Organizaciones deportivas

Debes pensar en diferentes grupos de tu zona que consideren a todo tipo de atletas, como clubes de senderismo, de carreras…

Cualquier grupo deportivo que recoja actividades físicas y deportivas van a ver útil realizar yoga antes o después de sus actividades.

ONGs

Existen numerosas organizaciones no lucrativas que ayudan a los niños. Si tienes relación con algún terapeuta, puedes preguntarle si es posible que ofrezcas a esa población clases de yoga.

A veces tendrás que hacerlo gratis, pero esto te servirá para tener buen karma y también como una relación beneficiosa con la que nutrirte.

De esta forma darás servicios a una población apropiada y hay muchos líderes asociados con la dirección de este tipo de organizaciones, con lo cual podrás fomentar la creación de buenas conexiones gracias a enseñar yoga en esos lugares.

Asociaciones de madres o clubes de mujeres

En la actualidad, las mujeres están más estresadas que nunca debido a que muchas ponen las necesidades de su hogar por encima de las suyas.

Quieren hacer cosas saludables pero no encuentran la forma de aprovechar el tiempo que tienen. Por ello, si en la zona en la que vives existe alguna asociación de madres, deberías reunirte con el líder de ese grupo.

Asimismo, los clubes de mujeres se pueden reunir en la zona donde vives. Si puedes, acude a alguna reunión para hacerles una demostración y, si se interesan, puedes valorar la posibilidad de darles clases cada vez que se reúnan o también en otros sitios.

Casas de personas mayores

Seguro que no encuentras un lugar mejor para compartir la enseñanza del yoga que con personas mayores.

Tener conversación les gustará mucho. Además, harán cosas diferentes, se pondrán en contacto con su respiración y a ti te fascinarán sus sonrisas cuando estén probando las diversas posturas.

Parques y playas locales

Normalmente, todas las organizaciones de vecinos realizan eventos en los parques de su zona.

Por ello, sería bueno ponerte en contacto con el grupo de la zona para realizar yoga al aire libre, ya que ellos van a conseguir puedas tener los permisos necesarios para dar las clases.

Campos de golf

El yoga puede facilitar algunas claves de la práctica de golf, como pueden ser fijar los pies de forma segura, girar el torso y mantener las caderas centradas, a la vez que se coordina el movimiento con la respiración.

Debido a esto, una buena idea seria hacer una propuesta de yoga para golfistas y enviársela a diferentes clubes. Además, sería interesante si conocieses a algún miembro de un club de golf.

Negocios y empresas locales

Sería bueno hablar con los negocios que se encuentran en tu zona, ya que los mejores empresarios aprecian el bienestar y la salud, además de brindar servicios internos.

A parte de las clases habituales, idea otras formas más originales de dirigir el yoga a la zona de trabajo.

Un buen comienzo podría ser la meditación guiada, el yoga en la oficina y las clases que se centran en las caderas.

Por último…

Cuando empiezas a trabajar fuera del típico estudio, puede que tengas la necesidad de combinar diversos aspectos de la clase de yoga. Por ejemplo, dónde organizarlas, cómo facilitar las esterillas a los alumnos, y cómo proveer hojas de registro.

Asimismo, tienes que negociar el precio de las clases. También deberás aportar comprobantes de seguro de responsabilidad civil.

Aun así, es posible que, en numerosas ocasiones, seas el único profesor de yoga que se encuentra asociado con una organización, lo que puede darte muchas más oportunidades a parte de las clases de yoga para distribuir información sobre bienestar y salud a otras personas.

Por tanto, debes salir de tu zona de confort, ser creativo y compartir con los demás aquello que adoras. Así, tardarás menos de lo que piensas en conseguir una vida financiera con este tipo de prácticas.

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